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Por omisiones y determinaciones el Juez Segundo Familiar del Distrito Judicial del Centro, ha causado la desunión de una familia y el sufrimiento emocional de una niña de 13 años

Ramírez Vargas Abogados S.C. somos un despacho especializado en Telecomunicaciones, y preocupados por nuestros niños, nuestra sociedad y los problemas que diariamente acontecen en ella,  nuestro departamento jurídico,  es responsable de dar seguimiento a procesos en materia familiar, civil, penal, mercantil,  amparos, etc.

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La administración de justicia familiar de Oaxaca se ha deteriorado al punto de que la ciudadanía que acude a los Juzgados Familiares de Oaxaca buscando protección a sus derechos se encuentra con una burocracia, lentitud, corrupción y privilegios, con leyes y procedimientos que entorpecen la administración de justicia pronta y expedita tutelada en nuestra carta magna, lo que convierte al Poder Judicial de Oaxaca en el principal responsable de la violación a los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes.

El día de hoy se llevó a cabo una conferencia de prensa en la que se expuso el asunto familiar de uno de nuestros clientes radicado en el Juzgado Segundo de lo Familiar del Distrito Judicial del Centro.

Un caso de relevancia que de ninguna manera es asilado ya que es de conocimiento de los abogados quienes postulan en materia familiar el retardo en la impartición de justicia en los juzgados familiares y en específico, el Juzgado Segundo de lo Familiar del Distrito Judicial del Centro, es por el cual nos reunimos para hacer de conocimiento al público en general, así como a las autoridades correspondientes, de las violaciones a derechos humanos cometidas por el titular del Juzgado Segundo Familiar del Distrito Judicial del centro, quien con su actuar, violenta de manera reiterada, derechos humanos de las personas que acuden a dirimir sus conflictos, cuando la obligación del Juez Segundo de lo Familiar del Distrito Judicial del centro, es asegurar y garantizar el tipo de persona que serán en un futuro cercano nuestros niños.

Nuestro cliente ha litigado por más de diez años la custodia de su hija, quien al día de hoy tiene 13 años. Cabe hacer notar que desde el establecimiento de las convivencias hasta que se llevó a cabo la primera de ellas, pasaron aproximadamente dos años ante la mirada indolente de las autoridades familiares. Posteriormente el Juzgado Segundo familia ordenó por cerca de ocho años a la convivencia en el espacio de oficinas del Juzgado, con esto limitando la posibilidad de establecer un vínculo afectivo paterno filial, mientras que es asegurado uno de los derechos de la hoy adolescente como lo es la obtención de una pensión alimenticia del progenitor no custodio y violentando muchos más.

Al día de hoy el Juzgado Segundo Familiar se empeña en entorpecer las convivencias entre hija y padre, ya que no dicta medidas adecuadas para hacer realidad el derecho de convivencia, que cabe recalcar se trata de un derecho de niñas, niños y adolescentes, y a pesar de que se cuentan con protocolos para juzgar con perspectiva de infancia la autoridad impartidora de justicia es omisa, generando a la adolescente la niña presenta problemas emocionales y de conducta.

Las violaciones de las que estamos hablando, se demuestran con los amparos que nos han sido concedidos a favor de nuestros clientes, amparos que actualmente dan seguimiento al actuar del Juzgador para vigilar el debido cumplimiento de las sentencias, pero ni de esta manera el Juez Segundo de lo Familiar del Distrito Judicial del Centro, ha cumplido con su deber, haciéndose acreedor a multas hasta por la cantidad de $9,622.00 (NUEVE MIL SEISCIENTOS VEINTIDOS PESOS 00/100 .M.N.) y múltiples apercibimientos de volver a ser multado por su actuar omiso en el cumplimiento de las ejecutorias de amparo concedidas a nuestros clientes. En el mes de octubre del año 2021 el Juez de Distrito ordenó al Juez Segundo de lo Familiar del Distrito Judicial del Centro, aperturara de oficio el incidente de cambio de guarda y custodia de manera inmediata, esto derivado de la flagrante violación de los derechos de la niña, para que la niña pasara ahora al cuidado de su papá, incidente que hasta el día de hoy no ha concluido.

La gravedad del asunto es que el Juez, lejos de cumplir con su deber y dirimir el conflicto sometido a su consideración, ha provocado y sigue provocando, con sus determinaciones y omisiones, el rompimiento y la desunión de la relación familiar existente entre las partes, trayendo como consecuencia un sufrimiento emocional para la menor inmersa en el conflicto.

Por esta razón estamos exigiendo el pronto cumplimiento a la ejecutoria de amparo, pues la víctima del Juez esta siendo la hoy adolescente la cual es parte en este proceso.

El juez tiene que separarse de “sus propias opiniones políticas, su fe religiosa, su condición económica, su clase social, sus tradiciones regionales o familiares y hasta sus prejuicios y fobias». Para resolver de manera justa.

Necesitamos personas dedicadas y defensores dinámicos de los derechos humanos que se aseguren del cumplimiento de estos.