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La guerra de los chips entre China y Estados Unidos se agudiza. A las denuncias presentadas por Pekín ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para intentar anular los controles a la exportación impuestos por Washington, se suma ahora un torrente de dinero que prepara el Gobierno chino para impulsar el sector de semiconductores. China prepara un paquete de más de 1 billón de yuanes (136.000 millones de dólares) para su industria, según tres fuentes citadas por Reuters. Con esa inyección, el Ejecutivo quiere avanzar en la autosuficiencia en chips y contrarrestar las medidas de EE UU destinadas a frenar sus avances tecnológicos.
Pekín planea desplegar lo que será uno de sus mayores paquetes de incentivos fiscales y subvenciones a lo largo de cinco años para impulsar la producción de semiconductores y la investigación en el país.
Pekín pretende que los fabricantes chinos de chips incrementen su producción y que amplíen o modernicen de sus plantas de fabricación, ensamblaje e investigación. Se baraja destinar ayuda financiera para subvencionar la compra de equipos semiconductores nacionales por parte de empresas chinas. Las compañías tendrían derecho a una subvención del 20% sobre el coste de las compras.
China lidera la producción de semiconductores del mundo, si bien necesita comprar fuera los chips más avanzados. Otras potencias como Taiwán y Corea del Sur van ganando cuota. De hecho, la empresa taiwanesa TSMC es es el mayor fabricante de chips del planeta, muy por encima de sus rivales. Los beneficiarios de las ayudas fiscales serán tanto empresas chinas, tanto estatales como privadas, como Naura Technology, Advanced Micro-Fabrication Equipment China y Kingsemi.
El plan de apoyo fiscal de Pekín llega después de que el Departamento de Comercio de EE UU aprobara en octubre una normativa que limita el acceso de los centros de investigación chinos a los chips más avanzados de inteligencia artificial fabricados en EE UU, con lo que se limita la capacidad del país asiático para desarrollar una industria nacional potente. Unos meses antes, en agosto, el presidente Joe Biden firmó una ley que prevé destinar 52.700 millones de dólares a subvenciones para la producción e investigación de semiconductores en EE UU, así como créditos fiscales para fábricas de chips por 24.000 millones de dólares.
Algunas acciones de fabricantes de chips chinos en Hong Kong subieron bruscamente en Bolsa el martes. Semiconductor Manufacturing International Corp (SMIC) se anotó más de un 4% y Hua Hong Semiconductor se anotó un 12%.

Fuente: Cinco días

14-12-2022